
La televisión coreana no solo domina el drama y el K-pop. También ha sabido convertir la cocina en espectáculo. Desde programas relajados donde celebridades comen sin parar hasta competencias exigentes entre chefs profesionales, los shows culinarios en Corea del Sur son un reflejo directo de su cultura: comida, comunidad y entretenimiento mezclados.
¿Cómo son los programas de cocina coreanos?
A diferencia de muchos programas occidentales centrados exclusivamente en la técnica, los shows coreanos combinan cocina más entretenimiento, la chispa y la personalidad de los participantes hacen que el humor y el storytelling cobren vida potenciando la cultura gastronómica del país.
No todo es competencia. De hecho, muchos programas se enfocan más en disfrutar la comida que en cocinarla.

Tipos principales de programas culinarios en Corea
1. Mukbang shows (comer es el show)
El fenómeno del mukbang nació en Corea y se trasladó a televisión. Consiste en gente comiendo… mucho… y disfrutándolo.
Uno de los shows más representativos de este formato es “Let’s Eat Dinner Together”, donde celebridades visitan barrios e intentan cenar con familias locales. En esencia, estos shows no son técnicos, son sociales.

2. Reality shows de cocina con celebridades
Aquí la cocina es una excusa para mostrar personalidad. El programa estrella de este tipo es “Youn’s Kitchen”, contando con la participación de celebridades coreanas que abren un restaurante de comida coreana en el extranjero.
En estos programas ellos mismos cocinan, atienden clientes y gestionan el negocio. Es un formato muy popular por su tono relajado y humano.

Otro referentes es “Kang’s Kitchen”, un tipo de spin-off más caótico y divertido, con famosos intentando manejar un restaurante.
3. Competencias culinarias (más serias)
Aquí sí entramos en terreno competitivo. Podemos ver programas como “Please Take Care of My Refrigerator”, donde chefs compiten usando ingredientes reales del refrigerador de alguna celebridad invitada, como actores, cantantes y comediantes.
Es dinámico, tienen tiempo limitado, presión real y una evaluación directa. Este show es un mezcla de entretenimiento y técnica.

Obviamente no puede faltar la edición de “MasterChef Korea”, la adaptación del formato global con participantes amateurs, eliminaciones progresivas y sobre todo pruebas técnicas. Es un show mucho más serio y estructurado.

Otro de los programas de cocina que ha tenido mucho éxito, es “Culinary Class Wars” una producción de Netflix más recientes que cuenta ya con dos temporadas donde participan chefs amateurs vs profesionales en competencias intensas y una producción grande más tipo espectáculo con objetivos más cercanos al estándar internacional.

¿Qué premios ofrecen este tipo de programas de cocina ?
La verdad es que depende mucho del programa pero en términos generales puede ser dinero (como en MasterChef) y el reconocimiento profesional, además de que tanto amateurs como profesionales han conseguido oportunidades y contratos en restaurantes u otros programas de televisión potenciando su visibilidad.
En muchos casos, el premio más importante no es el dinero… es la exposición.

Pero, ¿Realmente los ve el público coreano?
Pues sí, y bastante. El público coreano valora la comida como experiencia cultural, además de que gusta de consumir principalmente shows con celebridades y prefiere formatos relajados y sociales.
A diferencia del público internacional que está más interesado en competencias tipo MasterChef y programas en Netflix como Culinary Class Wars, que son shows con estética más global.
Sin duda plataformas como Netflix han hecho que estos programas crucen fronteras y se conozca más la gastronomía coreana.
Además estos programas de cocina funcionan bien porque en Corea la comida no es solo alimento, es un tópico social, emocional y cultural, y los programas reflejan eso. No se trata solo de cocinar bien, sino de disfrutar, compartir y conectar.
En conclusión, los programas de cocina en Corea del Sur no siguen una única fórmula. Van desde el entretenimiento puro hasta competencias culinarias serias, pasando por formatos híbridos que mezclan gastronomía con cultura pop.
Su éxito radica en algo clave: entienden que la comida no es solo técnica, es experiencia. Y por eso logran enganchar tanto a audiencias locales como internacionales.
Mientras en Occidente los shows culinarios suelen centrarse en la competencia, Corea ha sabido diversificar el formato, creando contenidos que van desde lo íntimo hasta lo espectacular.
En ese equilibrio entre entretenimiento y cocina está la razón de su éxito.
